El Jet Lag es un desfase temporal entre nuestros ritmos circadianos y el huso horario en el que nos encontramos. Se trata de una desregulación del reloj interno del organismo que termina provocando un trastorno de los ciclos de sueño y vigilia.
Aunque los sÃntomas del Jet Lag pueden variar de un viajero a otro algunos de sus efectos más comunes, tanto fÃsicos como psicológicos, son los siguientes:
Aproximadamente, por cada huso horario que vamos cruzando en un viaje, necesitamos un dÃa para volver a regular nuestros ciclos de sueño. Esto se da especialmente cuando se viaja hacia el este, ya que para nuestro reloj interno siempre es más fácil retrasar la hora de irse a la cama en vez de adelantarla.
Para que el Jet Lag no te arruine un viaje en avión, en esta guÃa vas a encontrar los consejos más útiles. Asà sabrás cómo prepararte para el viaje, en 3 fases con pautas muy sencillas.
Si vas a realizar un viaje largo en avión es recomendable que vayas adaptando tu cuerpo gradualmente para que el impacto al llegar al destino sea mucho menor.
Para ello, tienes que empezar modificando tus horarios:
Por supuesto, asegúrate de que la noche antes de coger el vuelo has descansado lo suficiente para no viajar con sueño acumulado.
Utiliza un poco de psicologÃa. Convence a tu cuerpo de que ya se encuentra en huso horario distinto cambiando la hora de tus dispositivos (reloj, smartphone, tablet…) para empezar a interiorizar el nuevo horario.
Ten en cuenta que las condiciones del interior de la cabina en ocasiones pueden provocar una deshidratación leve, lo que es fatal para tu descanso. Por lo tanto, bebe agua durante el viaje de manera regular y evita excitantes como el alcohol o la cafeÃna.
Del mismo modo, si tu lugar de destino ya es de noche, aprovecha para dormir con antifaz y tapones para ir acostumbrando a tu cuerpo al desfase horario. Si por el contrario es de dÃa, trata de mantenerte despierto.
Lo que hagas durante las primeras 48 horas en tu destino será clave para que tu cuerpo se regule más rápidamente.
Lo primero, es buscar la luz natural. De esta manera conseguirás ajustar la producción de melatonina para que mantener despierto sea más natural.
Además, aunque el cuerpo te lo pida tras un viaje largo, intenta no dormir la siesta. asà podrás dormir de un tirón durante la noche y al dÃa siguiente sentirás que estás funcionando con tu ciclo de sueño habitual.
Otro consejo útil es que sincronices tus comidas con el horario local, incluso si no tienes hambre. Hacerlo de esta manera es fundamental para que tu sistema digestivo se reprograme y evite molestos problemas estomacales.
Cómo ves, el Jet Lag formará parte de tu viaje pero no tiene porque convertirse en un problema si sigues esta pequeña guÃa. Verás que en sólo 24 horas, ya te encuentras bien para disfrutar de tus dÃas fuera de casa.