Hay un momento en la vida del que ningún viajero puede escapar: la terrible escala de 6 horas en la que tienes que dormir en el aeropuerto. Ya sea por organización o por incidencias con el clima, es de lo más normal que los aeropuertos cumplan la función de hoteles “low cost” para muchos usuarios. Así que, para que la aventura sea el viaje y no la escala, te damos unos consejos que te ayudarán a manejarte adecuadamente.
A la hora de organizar un viaje, lo normal es pensar en el hotel, la ruta turística, los sitios donde comer… Pero no todos los viajes se realizan en un solo avión, y es muy conveniente tener claro un plan para la noche de escala si se da el caso. Para eso:
Una vez el avión aterriza, es el momento de preparar tu experiencia para conseguir el mejor sueño posible:
Normalmente, los aeropuertos empiezan a estar demasiado llenos a partir de las 22:00, así que es interesante llegar el primero. Busca el mejor sitio para montar el campamento. Fíjate en:
Lo normal es que las zonas de llegada estén más libres que las de salida, y recuerda que no estás anclado a una sola terminal.
Aunque no sea tu primera vez, es preferible que te apoyes en el personal a la hora de encontrar un buen sitio donde pasar la noche. Pregunta a los trabajadores por las mejores zonas para dormir en el aeropuerto y la forma más cómoda de hacerlo. Pueden incluso ofrecerte, en ocasiones, servicios de alquiler de mantas o almohadas para que estés más cómodo. Si eres amable con el personal, ellos intentarán ayudarte en lo que puedan.
Hay varias normas cívicas que deberías respetar si no estás buscando problemas, como evitar cortar el tránsito de la terminal, usar auriculares para las llamadas o los videos que puedas reproducir, intentar no elevar demasiado la voz, asearte cuando tengas la posibilidad y respetar las órdenes del personal de seguridad.
Al final, sean cuales sean tus preferencias, si sigues estos consejos, te asegurarás una escala tranquila y una experiencia que contar cuando vuelvas a casa.